Son cuatro letras que durante décadas han dado temor a quienes cuidan su crédito: FICO, donde tener un buen puntaje puede significar desde obtener una hipoteca favorable hasta lograr un préstamo para pagar indispensables gastos médicos.
Desde hace dos años tenemos una nueva versión del sistema de puntaje de crédito conocido como FICO que, por fortuna, no se fija tanto en las faltas menores. Hasta ahora fallas tan sencillas como olvidar un mes de pago del refrigerador o penalidades de la biblioteca que se enviaban a una agencia de cobro de pagos atrasados, eran tenidos en cuenta por el FICO, dañando así nuestro crédito.
Si confundieron tu nombre con el de alguien que tiene muchas deudas, aprende cómo tú mismo puedes resolver este y otros problemas de tus reportes de crédito. A cualquiera le puede pasar. Una falta de ortografía, una equivocación en el número de Seguro Social o tener un nombre idéntico al de otro pueden dar pie a imprecisiones en nuestra historia de crédito y costarnos caro.
El ITIN —el número que le ofrece el gobierno de Estados Unidos a quien no califica para su propio número de Seguro Social— puede servirte para establecer tu crédito en este país. Digamos que una persona abrió una cuenta en el banco con un Seguro Social falso y le dieron crédito por $7,000. Con eso se compró un auto, el cual ha estado pagando durante 3 años; en 2 meses terminará de pagarlo, pero ahora se dio cuenta que no tiene ningún punto de crédito. ¿Qué puede hacer? ¿Puede cambiarlo a su número de ITIN para tener un buen récord?
Cualquier persona o entidad que demuestre un “interés comercial legitimo” en conocer el estado de tus finanzas tiene derecho legal a ver tu reporte de crédito. Pero recuerda que demasiadas revisiones de tu crédito pueden afectar tu “puntaje” (FICO). Entre esas personas y entidades están: