Tres sabores de tarjetas |
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Cada día son menos las personas que llevan el rollo de billetes en su bolsa para hacer sus compras, ¿no es cierto? Pues sí-el plástico ha reemplazado la necesidad de estar contando monedas y de exponernos a perder el dinero en efectivo que llevemos con nosotros. Sin embargo, las tarjetas de crédito también han resultado ser peligrosas para muchos que no han sabido administrarse y que se han extendido en sus gastos. Estas personas no se han dado cuenta de que hay una relación muy directa entre lo que cargues a las tarjetas y el dinero que vas a tener que pagar a fin de mes. Por eso es que los bancos -que también pierden dinero cuando tú no puedes pagarles- tienen ahora dos métodos adicionales de usar el plástico que nos ofrecen las mismas conveniencias de las tarjetas de crédito, pero con diferentes cualidades, según el nivel de control que tú tengas en la administración de tu dinero. Comencemos por la más común, la que tal vez ya conoces-la famosa tarjeta de crédito. El beneficio más tentador es el hecho de que esa tarjeta te compra lo que tú quieras y te envía la factura a fin de mes para que la pagues. A ti te conviene pagarla por completo, pero si no lo haces, los intereses que te cobran en el balance que no pagas van a alimentar el bolsillo del banco, y si no tienes cuidado te podrían conducir a grandes deudas. Si eres bien organizado y eliminas tus deudas mensualmente, una tarjeta de crédito te permite usar el dinero del banco a tu favor. Pero si crees que necesitas limitar el acceso al dinero para que no puedas gastártelo sin darte ni cuenta, tienes ahora dos opciones adicionales: · La primera es una · El otro tipo de tarjeta es una tarjeta prepagada, y funciona como el tanque de gasolina de tu auto. No necesitas abrir una cuenta de banco, sino que simplemente la cargas con dinero en sitios disponibles en muchos lugares y la usas como si fuera una tarjeta de crédito. Cuando se acabe el dinero en ella, puedes volver a depositar dinero en la tarjeta y seguir usándola. Este tipo de tarjeta no necesita ninguna aprobación de crédito, pero tampoco te ofrece la ventaja de establecer un historial de crédito. Una tarjeta prepagada es conveniente para nuestros hijos y también para familiares fuera del país. Cualquiera de los tres tipos de tarjetas te puede ayudar a ser mejor administrador de tus finanzas y te garantizan que no serás responsable por su pérdida o robo, siempre y cuando notifiques a la compañía lo antes posible. Si vas a comprar por el Internet, o si compras algún artículo caro, la tarjeta de crédito tradicional podría ofrecerte beneficios adicionales de garantía que no vas a tener con las otras dos, pero de lo contrario, considera cada una de ellas, porque lo más posible sea que tengan un lugar en tu vida para ayudarte a vivir más cómodamente y a tener mejor control de tus gastos.
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tarjeta de débito