Aprende cómo lograr que tus ganancias en la bolsa no terminen en el bolsillo del Tío Sam.
La mayoría de las personas comparan a los impuestos con la muerte: pase lo que pase, es imposible escapar de ellos. Sin embargo, en el caso del dinero que cada año tenemos que pagarle gobierno, existen algunos pasos que podemos tomar para minimizar el daño que éste hace en nuestros bolsillos.
Es necesario, sobretodo si te consideras un "buen inversor", que entiendas bien los mecanismos fiscales de Estados Unidos para tratar de que el Servicio de Rentas Internas (IRS, por sus siglas en inglés) se quede con la menor porción posible de tus ganancias bursátiles.
Unos de los primeros puntos a aprender es la diferencia entre los ingresos ordinarios y las ganancias capitales de las acciones:
Los ingresos ordinarios son las entradas que recibimos a través de salarios e intereses devengados en nuestras cuentas.
Si este año llenas tú mismo tu informe, selecciona el tipo de planilla más sencilla que puedas, de acuerdo a tus necesidades, y te ahorrarás muchas dificultades. Además, escoger el formulario equivocado puede acabar costándote dinero.
A pesar de todo lo que se diga y las historias horror que hayamos escuchado, el IRS es como Dios: aprieta... pero no ahoga.
Se dice que en la vida sólo hay dos cosas ciertas: la muerte y los impuestos. Y ya -aunque te parezca demasiado temprano-, a partir del mismísimo 1 de enero de este año estamos en la época en que los contribuyentes tenemos que empezar a prepararnos para sacar cuentas con el gobierno y darles a ellos la parte que les corresponde.
Aunque en ocasiones preparadores y asesores financieros pueden aconsejarte tretas para evadir impuestos, lo mejor es evitar la tentación y llevar las cuentas claras con el Tío Sam.
"¿Pagar o no pagar?" Quizás te puedas hacer esta pregunta en otro momento de tu vida, pero ésa, definitivamente, no es la cuestión cuando de impuestos se trata. Los auditores del Servicio de Impuestos Internos (IRS) están siempre a la caza de los evasores y cada año - con el propósito de que cada persona ponga especial atención en la forma en que sus preparadores llenan su declaración- identifican y dan a conocer nuevos tipos de fraudes que algunos contribuyentes utilizan para no pagar o pagar menos impuestos.
Ahora que ha llegado el momento de pagar los impuestos al gobierno, aprende a lidiar con tu contador, para obtener más beneficios de tu sesión con él
La peor equivocación que comete la mayoría de las personas al ir a hacer las cuentas anuales de sus ganancias y los impuestos que les deben al gobierno (o lo que éste les tiene que devolver) es ir al contador con los papeles en desorden, prácticamente tirarlos sobre su escritorio, irse de su oficina y esperar a que éste les diga lo que pagarán o recibirán. ¡Gran error!